TEQUIO - SAGRADA RECIPROCIDAD

Como mujer indígena criada en una remota comunidad rural de Oaxaca, siento una profunda responsabilidad hacia las infancias y adolescencias que crecen en lugares que el mundo rara vez ve.
En la sabiduría ancestral, el conocimiento es inseparable de la responsabilidad. El tequio —el acto de contribuir a la comunidad— no es caridad. Es simplemente una forma de vida.
Hoy, parte de mi trabajo está dedicado a niñas que viven en casas hogar en Oaxaca. A través de un acompañamiento cultural, emocional y espiritual basado en la dignidad, el cuidado y la continuidad, camino junto a ellas, recordándoles que pertenecen a una sabiduría ancestral e inquebrantable.
Cada vez que inviertes en una sesión, una ceremonia ó una inmersión conmigo, parte de ese intercambio se traduce directamente en este compromiso.
No solo te estás curando a ti mismo.
Eres parte de algo más grande.
¡Gracias por hacerlo posible!
